Durante el tratamiento de ortodoncia, lo que hacés (y lo que no hacés) en el día a día tiene un impacto directo en los resultados y en los tiempos. Conocer los hábitos que pueden interferir con tu tratamiento te ayuda a evitar complicaciones y a aprovechar al máximo cada etapa.
Hábitos que pueden afectar negativamente tu tratamiento
- No usar los retenedores: después del tratamiento, los retenedores son lo que mantiene el resultado. Abandonarlos puede provocar que los dientes vuelvan a su posición original.
- Morder objetos duros: lapiceras, uñas, hielo. Generan fuerzas no controladas sobre los brackets o los dientes.
- Higiene insuficiente: la placa bacteriana acumulada alrededor de los brackets puede causar descalcificaciones del esmalte que quedan visibles al retirar el aparato.
- No acudir a los controles: las activaciones periódicas son las que mantienen el movimiento dental activo. Faltar o postergar los turnos puede alargar el tratamiento.
- No usar los elásticos indicados: cuando se prescriben elásticos intermaxilares, su uso constante es fundamental. Usarlos solo a veces genera movimientos inconsistentes.
La buena noticia es que todos estos factores están bajo tu control. Con información clara y seguimiento profesional, los resultados del tratamiento son predecibles y duraderos.
¿Tenés dudas sobre cómo cuidar tu tratamiento?
Estamos disponibles para responderte. Un control preventivo a tiempo puede evitar semanas adicionales de tratamiento.

